Ley de Facturación Electrónica en Panamá: Todo lo que debes saber

La ley de facturación electrónica en Panamá cambió para siempre la forma en que las empresas emiten sus comprobantes de venta. Si tienes un negocio en el país, entender esta normativa no es opcional: es una obligación legal que la Dirección General de Ingresos (DGI) está aplicando con rigor desde 2021.

En este artículo te explicamos todo lo que necesitas saber: qué dice la ley, a quiénes aplica, los plazos vigentes y cómo cumplir sin complicaciones.

¿Qué es la facturación electrónica en Panamá?

La facturación electrónica es el sistema mediante el cual las empresas emiten, transmiten y almacenan sus facturas en formato digital, con validez legal ante la DGI. A diferencia de la factura en papel, el documento electrónico se genera con un código de verificación único (CUFE) y se envía en tiempo real al sistema del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF).

El sistema fue introducido mediante la Ley 76 de 2019 y su reglamentación posterior, como parte de la modernización tributaria del país. La DGI actúa como ente rector y exige que las facturas sean emitidas a través de un Proveedor Autorizado de Certificación (PAC), que es el intermediario técnico entre el negocio y el sistema del gobierno.

¿A quiénes aplica la ley de facturación electrónica?

La obligación de emitir facturas electrónicas aplica de forma gradual según el nivel de ingresos del contribuyente:

  • Grandes contribuyentes: Ya están bajo el sistema desde las primeras fases de implementación.
  • Contribuyentes que facturan más de $36,000 al año: Obligados a adoptar la facturación electrónica. Es aquí donde la DGI bloqueó el facturador gratuito en 2026, exigiendo la contratación de un PAC oficial.
  • Pequeños contribuyentes (menos de $36,000 al año): Por ahora pueden seguir usando el facturador gratuito de la DGI, aunque se espera que eventualmente también migren al sistema PAC.

La normativa aplica a personas jurídicas (sociedades, S.A., S.R.L.) y personas naturales con actividad comercial registrada ante la DGI.

¿Qué requisitos exige la DGI?

Para emitir facturas electrónicas válidas en Panamá, tu empresa debe cumplir con estos requisitos:

  1. Estar al día con la DGI: No tener deudas tributarias pendientes ni declaraciones omitidas.
  2. Contar con un PAC autorizado: Contratar un Proveedor Autorizado de Certificación aprobado por el MEF. El PAC es quien valida y transmite cada factura al sistema gubernamental.
  3. Usar software compatible: El sistema de facturación debe generar los archivos XML con la estructura técnica que exige la DGI (formato SFEP).
  4. Código de verificación CUFE: Cada factura debe llevar un Código Único de Factura Electrónica generado por el PAC.
  5. Firma digital: Los documentos deben estar firmados digitalmente con el certificado del PAC.

¿Qué pasa si no cumples con la ley?

Operar sin cumplir con la facturación electrónica tiene consecuencias concretas:

  • Multas administrativas impuestas por la DGI.
  • Bloqueo del facturador gratuito, como ya ocurrió en 2026 con negocios que superaron los $36,000 en ventas anuales.
  • Invalidez de las facturas emitidas: Las facturas que no cumplan el formato correcto pueden ser rechazadas por clientes corporativos que las requieran para deducir impuestos.
  • Impedimento para licitar con el Estado: Las empresas con incumplimientos tributarios no pueden participar en contratos gubernamentales.

¿Qué tipos de documentos electrónicos existen?

La ley contempla varios tipos de comprobantes electrónicos que las empresas deben conocer:

  • Factura de Operación Interna (FOI): Para ventas a clientes locales.
  • Factura de Exportación (FE): Para operaciones con clientes en el exterior.
  • Nota de Crédito Electrónica (NCR): Para anular o corregir una factura emitida.
  • Nota de Débito Electrónica (NDB): Para ajustes que aumentan el monto de una factura.
  • Recibo de Caja: Para el cobro de facturas a crédito.

Cómo cumplir con la ley en 2026

El camino más sencillo para cumplir con la ley de facturación electrónica en Panamá es contratar un sistema de facturación que ya esté integrado con un PAC autorizado. Así no tienes que entender los tecnicismos: el software se encarga de generar el XML, firmarlo, enviarlo al PAC y presentarlo ante la DGI automáticamente.

Jalpro One Lite es una solución diseñada para negocios que solo necesitan cumplir con la DGI sin complicarse con inventarios o módulos que no usan. Desde $99 al año, incluye facturación electrónica con PAC, notas de crédito, gestión de clientes y más.

Preguntas frecuentes sobre la ley de facturación electrónica en Panamá

¿Desde cuándo es obligatoria la facturación electrónica en Panamá?

La Ley 76 de 2019 estableció la obligatoriedad de forma gradual. Los grandes contribuyentes fueron los primeros en adoptar el sistema. Desde 2026, la DGI bloqueó el facturador gratuito a negocios con ventas mayores a $36,000 anuales, exigiendo el uso de un PAC autorizado.

¿Qué es un PAC y cómo se elige?

Un PAC (Proveedor Autorizado de Certificación) es una empresa aprobada por el MEF que actúa como intermediario técnico entre tu negocio y la DGI. El PAC valida, firma y transmite cada factura electrónica. Puedes elegir cualquier PAC habilitado; lo importante es que tu software de facturación ya esté integrado con él.

¿Las facturas en papel siguen siendo válidas?

Depende del tamaño de tu negocio. Para contribuyentes con ventas superiores a $36,000 al año, las facturas en papel ya no tienen validez legal. Para los que facturan menos, aún es permitido mientras no se amplíe la obligatoriedad.

¿Puedo seguir usando el facturador gratuito de la DGI?

Solo si tus ventas anuales son menores a $36,000. Si superas ese umbral, la DGI bloqueó el acceso al facturador gratuito en 2026 y debes migrar a un sistema PAC. Ignorar esto implica emitir facturas sin validez legal.

¿Cuánto cuesta implementar facturación electrónica en Panamá?

Los costos varían según el proveedor. Jalpro One Lite ofrece facturación electrónica completa desde $99 al año, incluyendo la integración con PAC, sin costos ocultos ni módulos innecesarios.